Ingrese al sitio (login)

Por tareas de mantenimiento, hemos suspendido nuevas suscripciones al sitio.



>>> IMPORTANTE: los datos y consultas de los usuarios registrados, se mantienen bajo estricta confidencialidad. <<<

Buscar...

mens sana in corpore sano...

endocrinología | metabolismo | nutrición

Suscríbase

Certificaciones

 

Nosotros subscribimos Los Principios del código HONcode de la Fundación Salud en la Red Nosotros subscribimos los Principios del código HONcode.
Compruébelo aquí.

Que actividad física mejora nuestro perfil lipídico?

Escrito por Lic. Florencia Fernandez Martínez
PDFImprimirCorreo electrónico
20
Ago
2016

01 copy
                                

La práctica regular de actividad física produce efectos favorables no solo sobre las alteraciones lipídicas, sino también sobre otros factores de riesgos aterogénico.

El ejercicio actúa sobre las enzimas que intervienen en el metabolismo lipídico.
Estos contribuyen a disminuir los Triglicéridos hasta un 30% cuando se combina con un plan de alimentación, e incrementa el HDL (colesterol bueno) hasta aproximadamente un 18%; también disminuye el colesterol total hasta un 10%, sobretodo a expensas del VLDL.
Aunque el ejercicio no ha demostrado producir una reducción consistente de los niveles de LDL, si produce cambios en estas partículas, tornándolas más grandes y menos densas, y por lo tanto menos aterogénicas.
El grado de lograr la compensación de la dislipemia esta relacionado con:                                                

1) la cantidad de actividad física aeróbica 

 2) también con los ejercicios localizados ya que aumentan la masa muscular; y de esta manera  contribuyen a mejorar el perfil lipídico a través de un mayor gasto metabólico basal, con consumo de grasas.
Se recomienda realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física, continua todos los días de la semana posible. En la semana en lo posible 150 minutos serán suficiente.                          

Debes combinar ejercicios aeróbicos (caminatas, bicicleta, natación, etc) con otros de resistencia muscular y flexibilidad.

02

 

Bibliografía

(1) Torresani M, Somoza M. lineamientos para el cuidado nutricional. 2da edición. Buenos Aires, 2003.
(2) Mahan L, Escott-strump S. Nutrición y dietoterapia de Krause. 10ª ed. Mejico: McGraw-Hill Interamericana, 2002. (1274p)
(3) Nutriguía terapeutica. Aterosclerosis. Esquema general para la selección de los alimentos. Prevención primaria en aterosclerosis. Disponible en: http://www.nutriguia.com.uy/terapeutica/pdf/artereoesclerosis.pdf. consultado Abril 20, 2012

 

Última actualización el 30 de Agosto de 2016
Buscar - Contenidos
Buscar - Weblinks
Buscar - Contactos
Buscar - Categorias
Buscar - Secciones
Buscar - Newsfeeds