Tratamiento Nutricional de las Dislipemias

Escrito por Nutricionista Florencia Fernandez Martínez (supervisado por Dra. Susana Scarone) Imprimir
24
Feb
2017

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Las dislipemias son alteraciones del colesterol y/o los triglicéridos de la sangre, grasas normales de nuestro organismo,
que cuando se alteran, en más o menos constituyen un riesgo para la salud. 

Las dislipemias y el perfil lipídico

Es importante poder clasificar a las dislipemias para poder decidir como orientar el tratamiento nutricional. Por otro lado permite establecer el riesgo del paciente. Si presenta aumento de colesterol total y LDL-colesterol, con aumento moderado de triglicéridos y HDL-colesterol bajo, se encontrara en mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Si el paciente presenta una elevación severa de los triglicéridos estará en riesgo de padecer una pancreatitis aguda.

Las dislipemias pueden ser clasificadas según el perfil lipídico en:

HIPERCOLESTEROLEMIA: se caracteriza por el aumento del colesterol total y el colesterol LDL.

HIPERTRIGLICERIDEMIA: aumento de triglicéridos.

HIPERLIPEMIA COMBINADA: aumento del colesterol total y triglicéridos

HIPO ALFA LIPOPROTEINEMIA (o HDL descendida)

HIPERLIPEMIA COMBINADA CON HIPO ALFA LIPOPROTEINEMIA: aumento del colesterol total, el colesterol LDL, triglicéridos y HDL descendida

Tratamiento nutricional de las dislipemias

El tratamiento de las dislipemias se basa en modificaciones en el estilo de vida, incluyendo hábitos alimentarios saludables y ejercicio físico. Sin embargo, en algunos casos cuando no es posible controlar las cifras del colesterol y triglicéridos es necesario asociar algún tratamiento farmacológico. 

En relación a las modificaciones en el estilo de vida, a continuación se especifican diversas estrategias para disminuir los niveles de LDL-colesterol, triglicéridos, y aumentar HDL-colesterol; luego recomendaciones dietéticas generales; una selección adecuada de alimentos; y finalmente los efectos de realizar actividad física sobre el perfil lipídico y recomendaciones.

 

Estrategias

 

Estrategias para disminuir los niveles de LDL-colesterol “colesterol malo”

Disminuir el consumo de ácidos grasos saturados (AGS) 

Disminuir el consumo de colesterol total 

Disminuir el consumo de ácidos grasos trans 

Balance adecuado omega6/ omega3

Aumentar el consumo de ácidos grasos monoinsaturados (AGM) hasta 13% del VCT

Aumentar el consumo de fibra: 20-30 gr/día (5-10 gramos  de fibra soluble)

Incorporar a la alimentación esteroles y estanoles libres = 2g/día

Fitoestrógenos (isoflavonas) = 25 mg/día (presente en la soja)

 Estrategias para disminuir los niveles de triglicéridos

  1. Normalización del PESO (de existir sobrepeso u obesidad es importante una reducción del 5 al 10% del peso inicial)

Exclusión del consumo de alcohol

Exclusión del consumo de azúcares refinados

Aumento del consumo de omega3

Brindar una dieta reducida en grasa

Estrategias para aumentar niveles de HDL colesterol “colesterol bueno”

Normalización del PESO (en caso que exista sobrepeso u obesidad es importante una reducción del 5 al 10% del peso inicial)

Aumento del consumo de omega 3

Actividad física regular

Recomendaciones dietéticas generales

Con respecto a los Hidratos de Carbono  (H de C) debe predominar el consumo de los H de C complejos o de lenta absorción, asociados con un alto consumo de fibra. Es importante incluir fibra soluble en la dieta ya que retarda la digestión y la absorción de nutrientes principalmente grasas y azúcares; por lo que tiene un efecto positivo en el control de colesterol y glucemia.

La fibra soluble se encuentra en los siguientes alimentos: salvado de avena, cebada, nueces, lentejas, semillas en general.

(En 1997, la Administración de Drogas y Alimentos de EE.UU. (FDA) emitió una regulación que permitió registrar las hojuelas de avena como el primer alimento reductor del colesterol en una cantidad de 3 gramos de betaglucanos al día.)

En cuanto a las Grasas,  no  debe superar el 30% del VCT, pero no indicar valores inferiores a 25% para evitar el descenso de HDL. El objetivo es disminuir el aporte de AGS y Grasas trans, aumento de consumo de omega 3, y AGM.

Los AGS y grasas trans son las principales responsables en el aumento del colesterol total y LDL. Los ácidos grasos trans son el factor dietario que más incrementa el LDL, reduce el HDL y aumenta la relación col total/HDL. La fuente principal de ácidos grasos trans son los aceites vegetales hidrogenados y lo que se elabora con ellos: Galletería dulce y salada, productos panificados (panes y bizcochos), productos de confitería (masitas y alfajores), cereales de desayuno (ver ingredientes), golosinas, baños de repostería, barritas de cereales, masas envasadas, margarina y shortening, productos de copetín, frituras en comidas rápidas (papas fritas, croquetitas), pop para microondas.
Los ácidos grasos poliinsaturados de la familia Omega 3 deben estar presentes en la alimentación, ya que los mismos permiten disminuir los valores de LDL-colesterol y aumentar el HDL-colesterol en sangre. Los siguientes alimentos son ricos en omega 3 y deben incluirse en la alimentación: pescados (principalmente grasos), semillas de lino, soja, aceite de linaza, soja y colza, y nueces.
Los AGM deben constituir el mayor porte de grasas, dado que contribuyen al descenso del LDL, sin disminuir el HDL y tienen efectos beneficiosos sobre la enfermedad cardiovascular.
En el tratamiento dietético se le da más importancia a la calidad de las grasas que al consumo total de colesterol. El colesterol de la dieta aumenta el colesterol plasmático ,  LDL  en menor proporción  que las grasas saturadas. Además, la mayor proporción de colesterol a nivel de la luz intestinal proviene del colesterol que el hígado sintetiza y se secreta por la bilis.

Es aconsejable un aumento del consumo de Fitoestanoles/Esteroles, debido a que disminuyen los valores de LDL – incrementan el HDL. Esto se debe a que:

Inhiben la absorción intestinal de colesterol
disminuyen la esterificación del colesterol           
estimulan el flujo de colesterol desde los enterocitos hacia el lumen intestinal

Los esteroles se encuentran en los siguientes alimentos: almendras, nueces, soja, leguminosas y cereales.

En cuanto a Vitaminas, se recomienda consumir alimentos con alto contenido de vitamina C y E, por sus acciones antioxidantes.

El consumo de Sodio debe reducirse a menos de 2.4gr/día (6gr de ClNa) con el objetivo de prevenir la hipertensión arterial.    

Selección de alimentos

ALIMENTOS DE PREFERENCIA

ALIMENTOS A UTILIZAR POR FRECUENCIA SEMANAL (1)

ALIMENTOS DESACONSEJADOS

Verduras Y Frutas: al menos 5 porciones al día

Carne vacuna magra

(pulpas desgrasadas)

Pollo sin piel

(de preferencia pechuga sin piel)

Pulpa magra de cerdo

Cortes grasos de vacuno u otras carnes, gallina, vísceras y achuras.

Leche o yogures descremados o semidescremados

Lácteos adicionados con Omega 3 o minerales

Embutidos (chorizos, frankfurters, etc)

Quesos de bajo tenor graso: magos, ricota, requesón descremado

Quesos de moderado tenor graso: Muzzarella, Dambo, Cuartirolo o similares

Fiambres

Quesos grasos

Pescados todo tipo: al menos 2 veces por semana, de preferencia pescados grasos ( sardinas o atún fresco, palometa, salmón, lisa, bagre u otros).

Patés, Corned – beef

Tocino, panceta, grasa

animal o vegetal: margarinas sólidas, manteca, crema doble.

Snacks, productos aperitivos.

Claras de huevo

Yema de huevo: no superar 3 unidades en la semana

Cereales comunes o integrales (arroz, harinas, etc)

(1) La frecuencia se determina según consumo previo y presencia de FR.

Chocolate

Dulce de leche

Helados cremosos

Alfajores

Masitas

Bizcochos

Pan y galletas comunes o integrales (sin grasa)

Leguminosas (lentejas, porotos, garbanzos)

Panes, galletas y masas prelaboradas con grasas o aceites hidrogenados.

Aceites crudos todos. De preferencia: aceites de soja, canola, oliva o mezclas de éste con cualquiera de los comunes.

Comidas rápidas o minutas de alto tenor graso: papas fritas, milanesas, tortas o tartas de fiambres o carnes, empanadas fritas, similares.

Efectos de la actividad física sobre el perfil lipídico (recomendaciones)

La práctica regular de actividad física produce efectos favorables no solo sobre las alteraciones lipídicas, sino también sobre otros factores de riesgos aterogénico. El ejercicio físico actúa sobre las enzimas que intervienen en el metabolismo lipídico. Estos contribuyen a disminuir los TG hasta un 30% cuando se combina con un plan de alimentación, y aumento de HDL hasta aprox. un 18%; también disminuye el colesterol total hasta un 10%, sobretodo a expensas del VLDL. Aunque el ejercicio no ha demostrado producir una reducción consistente de los niveles de LDL, si produce cambios en estas partículas, tornándolas más grandes y menos densas, y por lo tanto menos aterogénicas. El grado de mejoría de la dislipemia esta relacionado con la cantidad de actividad física aeróbica y también con los ejercicios que aumentan la masa muscular, ya que contribuyen a mejorar el perfil lipídico a través de un mayor gasto metabólico basal, con consumo de grasas. Se recomienda realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física, continua todos los días de la semana posible. Debe combinar ejercicios aeróbicos como caminatas, bicicleta, natación entre otros, de resistencia muscular y flexibilidad.

 

Bibliografía consultada

(1) Torresani M, Somoza M. lineamientos para el cuidado nutricional. 2da edición. Buenos Aires, 2003

(2) Mahan L, Escott-strump S. Nutrición y dietoterapia de Krause. 10ª ed. Mejico: McGraw-Hill Interamericana, 2002. (1274p)

(3) Nutriguía terapeutica. Aterosclerosis. Esquema general para la selección de los alimentos. Prevención primaria en aterosclerosis. Disponible en:  http://www.nutriguia.com.uy/terapeutica/pdf/artereoesclerosis.pdf. (consultado Abril 20, 2012)

(4)  Material de clase Terapia Nutricional. Dislipemias. 2010.

 

 

Última actualización el 24 de Febrero de 2017